Desde la cuspide de la gran construccion que ha sido mi destino, puedo voltear la vista hacia el vacio, en donde se encuentran las cosas que al subir, el viento transformo. En ese espacio infinito se mueven ritmicamente los fantasmas de las horas que en el transcurso de este ascenso perecieron.
Alrededor de mi se ciernen las tinieblas, esperando el momento de hacer de mi, una sombra mas de la soledad que en el silencio reyna. Buscan encontrar el punto debil de mi escudo y el momento en que mis musculos flaquearan.
Con paso aventurado levanto mi mirada hacia el sol, como un llamado a la energia infinita que con cada paso invoco, logrando destrozar el silencio que en las alturas encuentra un buen refugio y que con cada movimiento aniquilo.
El aire trae, enigmatico, magicos olores que siembran en el alma de los guerreros una vision del fin que a ellos les espera. Trae tambien el canto de guerreras que viajan sobre las nubes en un galope ligero, siempre imperceptible, como garantia de que las promesas,que en tiempos inmemoriales se hicieron a los hijos del sol, se cumplen al final de sus dias.
Un recuerdo llega a mi mente, una batalla sangrienta en donde la victoria trae consigo la libertad que tanto se ansiaba, que rompe las cadenas que un miedo omnipresente cerraba sobre mi alma. Una batalla en donde las reliquias se perdieron y las maravillas claudicaron.
Solo una mirada al horizonte rojo basta, para saber que mas batallas en mi camino esperan y que al marchar hacia a ellas, quiza no vaya solo. Solo una mirada basta, para saber que al sonido del caracol, marchare sin miedo aunque mi muerte espere en el lugar donde las lanzas se rompan y los escudos choquen.
Desde la cuspide de la construccion que ha sido mi destino, regreso al camino por el que mis pasos seguian, con la vision del porvenir y la certeza de que mi fuerza una vez mas, se pondra a prueba y de que el valor no sera suficiente para seguir adelante.
Alrededor de mi se ciernen las tinieblas, me tomo un momento para pensar y retomar animos para continuar, sigo esperando señales y quiza un milagro. De repente del lugar menos esperado viene la señal que a mis peticiones responde…
De mis armas rotas crecen petalos carmin, en infinita espiral hacia el cielo se eleva,n transformando el ambiente en calidos susurros, que deletrean en su avance palabras sagradas que dan sabiduria a la mente y paz al corazon.
El camino esta trazado, la meta esta entonada y solo 4 palabras se repiten en mi mente, formando una cancion que nunca me abandonara y que recordara el horizonte rojo que mi destino dibujo, 4 palabras que en su simple repetir recuerdan al guerrero herido de corazon inmortal…
Armas rotas, petalos carmin.


